The Good Place: La paz que pocas pueden lograr – Parte 1

No recuerdo cuál fue la que terminé, pero como es costumbre al finalizar una serie, sentí un vacío. ¿Ahora qué haré con mi existencia?, ¿Qué serie será a la que le dedicaré mi ratos libres y noches de insomnio? Fue entonces que escuché a mi hermano decir “The Good Place”.

En realidad lo dudé, pero no encontré nada en el extenso catálogo de Netflix. Así que, como ya había una referencia, lo hice, dí click en el primer capítulo. Y así, amigos míos, comenzó algo que no esperaba…

Encontré en la serie una producción graciosa, personajes interesantes y una historia que me pareció un tanto hecha para la mera distracción… ya saben, esas historias hechas para que puedas apagar tu cerebro.

Disfrutaba la primera temporada (mi cerebro seguía “apagado”) solo esperaba ver a Eleonor ganarse su lugar con la ayuda de sus amigos Chidi, Jason y Tajani. Pero, algo sucedió… al final, ¡¡¡el lugar bueno era en verdad el lugar malo!!! 

Sí, tal vez se veía venir pero, en verdad sólo me entretenía verla y mi cerebro podía estar en otro lado, no lo esperaba.

Michael, un demonio ¿cómo es que alguien tan empático y bondadoso podría ser un demonio? Bueno, afortunadamente Janet sí era una Janet buena, y muy leal, por lo que al ayudar a Michael lo hacía sin cuestionar… aún.

La segunda temporada la vi de inmediato (si, ya estaban disponibles las dos temporadas) y todo fue como un deja vú. Se reinicia la memoria de los humanos y vuelven al lugar bueno… que es el lugar malo. En ese momento, en verdad, mi reacción fue “what?” Pero, este reinicio era diferente: había nuevos personajes y nuevas formas de torturar a los humanos. Pasan varias cosas amigos que, en teoría, son irrelevantes, lo importante es que, desde el primer capítulo, descubren todo Eleonor y sus amigos.

Que bueno, porque ya estaba pensando en quitarla si me daban una temporada más de lo mismo, sólo con unos cuantos nuevos personajes… ¿Quién se creen, American Pie?

Para el segundo capítulo, nos muestran que ya han sido más de 500 reinicios. Mi mente casi explota cuando, en uno de esos tantos reinicios, los 4 humanos huyen a un lugar medio. ¡Sí, un lugar medio!, no el bueno, no el malo, en medio, algo así como el Limbo.

En este momento me di cuenta que algo bueno se venía, lo olía a través de la smart TV. Un lugar diferente significa aventuras diferentes, aunque fue gracioso saber que no era la primera vez que llegaban a ese lugar.

En éste punto, amigos, me sentí más atrapado. Porque, fue gracias a Mindy, quien vive en el lugar medio desde hace muchos “Jerry Bearimy”, que nuestros personajes cayeron en cuenta sobre sus pasados. Ella había sido testigo del amor que, en cada uno de los reinicios, se da entre Eleonor y su “moreno de fuego” Chidi. Por otro lado, no podemos pasar por alto que Janet, aquel ser de gran sabiduría, casi robot, desarrolló un sentimiento por Jason.

Rayos amigos, casi les cuento todo, por poco se me sale decirles que ahí mismo, también se enteran que siempre tienen un plan para detener a Michael pero al final fallan y que cuando deciden enfrentarlo, nuevamente algo cambia y es que Michael pasa por un mal momento y no tiene otra alternativa que pedirle a los humanos se unan a él ¿Qué? ¿Otro giro? En fin y así termina la segunda… No, esperen, es sólo el segundo capítulo.

Naranjo, ¡Qué inicio de temporada!, sí esperaba algo emocionante, no sólo la típica serie para pasar el rato, como lo pensé en un principio, pero estos dos primeros capítulos fueron brutales.

Ésta segunda temporada me parece la más relevante, la más atrapante, no pude evitarlo… Fueron un par de noches las que necesité para terminarla… y así conocer el lugar malo; pero no el de Michael, sino las oficinas en las que vemos demonios Godínez (sí amigos, y yo sólo pensé que sin duda así debe de ser el lugar malo), el lugar medio, y a la Jueza, que decide todo sobre el universo (algo así como un  Dios femenino que es adicta a las series) y quién, además, les da una segunda oportunidad a nuestros protagonistas. Y así es como, gracias a ella, regresan a la vida a redimirse, obvio sin recordar ya nada.

En este momento dije ¡Noooo!, ¿Por qué?, toda ésta gran temporada y me dicen que acabaremos otra vez borrándoles la memoria? Fruta madre, y pues… así fue.

¿Quiéren saber más? Esperen la segunda parte…

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